09 de Noviembre, 2018
Delegación para la Pastoral Familiar celebró su aniversario N°21

Con una Eucaristía presidida por el Arzobispo de Santiago, cardenal Ricardo Ezzati, y un posterior espacio para compartir, la Delegación para la Pastoral Familiar (DEFAM) celebró sus veintiún años al servicio de la evangelización y acompañamiento de las familias de Santiago.


Por Natalia Castro
 

En su mensaje el pastor tuvo palabras de agradecimiento por la labor que realizan quienes trabajan en ella y aprovechó de destacar la coincidencia de este nuevo aniversario con el inicio del Mes de María y las enseñanzas que nos entrega la familia de Nazaret para aplicarlas en la realidad actual.

Al respecto dijo: “Mirando a María, esposa y madre de Jesús en la vida familiar de Nazaret, vemos que no fue para nada fácil desde el comienzo, porque para ellos no había lugar en Belén, porque tuvieron que emigrar a Egipto, complicado también desde la vuelta de Egipto, cuando en esa familia se comienza a buscar la manera de sobrevivir a las necesidades concretas de la pobreza”.

Junto a lo anterior invitó a fijar la mirada en María y en la familia de Nazaret. “Hoy día queremos encomendar de una manera muy especial nuestras familias, en primer lugar, a aquellas que buscan conscientemente reflejar dentro de la debilidad y la fragilidad humana la Sagrada Familia de Nazaret y también, encomendar a la protección de la Virgen a todas aquellas que en nuestra cultura contemporánea enfrentan dificultades para poder realizar el proyecto maravilloso que Dios ha bendecido a través del sacramento del matrimonio”, dijo.

En su mensaje, el cardenal Ezzati destacó también el propósito de la presencia de la Virgen en la historia de salvación, poniendo énfasis en la humildad con que recibió la irrupción de Dios en su vida y finalizó diciendo que “muchas veces pensamos que el éxito de una familia está solamente en el bienestar material, en los medios económicos, en una psicología que nos enseña a respetar el espacio de cada uno. Eso no lo despreciamos, pero al mismo tiempo sabemos que es limitado”, agregando que “la vida verdadera y autentica de una familia, la fuerza de vivir en comunión, no vienen de nuestras pretensiones materiales, psicológicas o de organización social. Son necesarias, pero no es lo fundamental, no es lo que puede asegurar el don de la vida matrimonial o familiar”.

En un espacio más distendido, posterior a la misa, Mónica Undurraga, Delegada para la Pastoral Familiar expresó: “Para mí es una tremenda alegría poder estar al servicio de las familias, acompañando el trabajo de esta pastoral, en continuidad con el trabajo que han realizado quienes nos han antecedido. Es una tremenda alegría poder trabajar por las familias y la Delegación para la Pastoral Familiar ha hecho una labor muy linda a través de estos veintiún años, en animar a las familias para que anuncien a Jesucristo y agradezcan la vida”.

Iván Peralta, secretario ejecutivo de la delegación, señaló: “Estos veintiún años son muy importantes para mí como trabajador, a raíz de lo trascendente que es la familia en la sociedad y en nuestra propia Iglesia. Es tal su importancia que tras el IX Sínodo de la Iglesia, se decide que es necesaria una Vicaría que se haga cargo de los temas propios de la familia y con todos los desafíos que ello conlleva este mandato de esta nueva estructura, en especial hacerse cargo de las situaciones de dolor por las que pasan".

Por su parte, José Manuel Borgoño, quien encabeza esta pastoral, expresó que “siempre es justo y necesario dar gracias a Dios por todo lo que nos va regalando en nuestras vidas. Especialmente por los agentes pastorales, sacerdotes y todos quienes han aportado con su trabajo a acompañar a las familias de nuestra Arquidiócesis”.

Fuente: Comunicaciones Santiago


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