12 de Abril, 2017
Hagamos de Semana Santa el tiempo de las familias

Se acerca Semana Santa y el lugar más apropiado para vivir la Semana Santa es la familia y con la familia. La familia es el lugar privilegiado para anunciar a Jesús, es el lugar donde aprendemos a relacionarnos con él a través de la oración, a vivenciar su amor a través del amor incondicional que recibimos de nuestros padres.

Por Mónica Undurraga. Delegada para la Familia del Arzobispado de Santiago.
 

Que linda oportunidad para la construcción de nuestra familia se da en Semana Santa, tiempo especial, gratuito, que nos invita a culminar nuestros esfuerzos realizados en la Cuaresma.

Si la Cuaresma la hemos vivido unidos familiarmente, la Semana Santa se disfruta, se comparte y se cosecha a través de los más cercanos, con fuerza y lazos comunitarios profundos.

El viernes santo, día propicio para el encuentro personal con Jesús, posiblemente ayudado por la participación en algún retiro parroquial. Momento de interioridad, donde nos miramos desnudos hacia dentro, reconocemos nuestra pequeñez, debilidades, y también todo lo que somos y tenemos, todo lo que hemos recibido gratuitamente de Dios a través de los que están y viven cerca de nosotros. Compartir esta experiencia en familia nos acerca, nos hace ser más humildes, comprensivos, acogedores.

El sábado santo, día de tranquilidad, de espera, de vigilia. Transcurre en medio de la paz familiar, de la convivencia normal de un día de familia. Juntos estamos a la espera de la fiesta más grande de nuestra fe, la Pascua de Resurrección de Jesús, la que le da el sentido más profundo a nuestra fe. Jesús ha vencido a la muerte y su resurrección nos da la certeza que el bien prevalece sobre el mal.

¡Pascua de Resurrección! Jesús que padece y muere por nosotros, resucita, vence a la muerte. Domingo de resurrección, día de fiesta, pleno de felicidad y alegría. El Señor nos regala y nos invita a la plenitud de la vida, donde todos somos hermanos, hijos de un mismo Padre que nos ama a cada uno tal cual somos. Es un día especial que nos invita a compartir la vida, a regalar alegría y felicidad a todos los que estén a nuestro lado, compartir la alegría de ser hermanos, formando la gran familia de Dios.

En muchos lugares se ha hecho tradición repartir huevitos de pascua para celebrar la Pascua de Resurrección, los tradicionales huevitos de chocolate como símbolo de dar vida, con esto no se quiere otra cosa que simbolizar la plenitud de vida que quiere el Señor para cada uno de nosotros. Vivamos juntos Semana Santa, aprovechemos esta instancia para compartir en familia.

Fuente: Comunicaciones Santiago


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